4 hábitos de salud populares que podrían estar dañando tu corazón
Muchas elecciones de estilo de vida suelen elogiarse por ser saludables, pero pueden conllevar riesgos ocultos para el corazón.
Hábitos populares como seguir una dieta alta en proteínas, limitar el consumo de alcohol al fin de semana, usar cannabis como alternativa «natural» o llevar el ejercicio físico al extremo se consideran pasos hacia una mejor salud.
Sin embargo, cada vez hay más pruebas que demuestran que, cuando se practican sin equilibrio, estos comportamientos pueden dañar la salud cardiovascular en lugar de protegerla.
1. Seguir una dieta restrictiva alta en proteínas
Las proteínas favorecen la pérdida de peso, el crecimiento muscular y el equilibrio hormonal, pero sus efectos sobre la salud cardíaca son contradictorios.
Las dietas ricas en carne roja y lácteos pueden aumentar el colesterol y el riesgo de insuficiencia cardíaca, como se muestra en un estudio de 2018.
El exceso de proteínas puede sobrecargar los riñones y causar inflamación, lo que aumenta el riesgo cardiovascular, especialmente con suplementos procesados como las proteínas en polvo.
Aunque algunos atletas dan prioridad a las proteínas, esto puede conducir a una mala salud cardíaca a pesar de tener un físico fuerte.
Los expertos recomiendan dietas equilibradas como la mediterránea o la de las zonas azules, que hacen hincapié en el pescado, las legumbres, las frutas, las verduras y los cereales integrales.
2. Beber solo los fines de semana.
No existe un nivel de consumo de alcohol que sea completamente seguro. Las pautas de salud recomiendan no superar las siete bebidas por semana para las mujeres y las 14 para los hombres, además de evitar el consumo excesivo de alcohol (cuatro o más bebidas para las mujeres, cinco o más para los hombres en una sola sesión).
El consumo excesivo de alcohol durante el fin de semana puede ser especialmente perjudicial: algunas personas llevan un estilo de vida saludable durante la semana, pero anulan esos beneficios con un consumo excesivo de alcohol durante el fin de semana.
Este patrón aumenta el riesgo de arritmias cardíacas, hipertensión arterial y enfermedades cardíacas.
Una de las consecuencias más comunes es la miocardiopatía dilatada, en la que las cavidades inferiores del corazón se agrandan y se debilitan, lo que reduce su capacidad para bombear sangre de forma eficaz.
Los expertos sugieren que distribuir el consumo de alcohol de forma más moderada, por ejemplo, una copa de vino durante la semana, es mucho más seguro que consumir grandes cantidades en una sola sesión durante el fin de semana.
3. En algunos casos, fumar marihuana
El consumo de cannabis se ha vuelto más común, y algunas personas lo consideran una alternativa más segura y natural al alcohol.
Sin embargo, un estudio de 2025 relacionó el consumo frecuente de marihuana con un mayor riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular, lo que ha suscitado la preocupación de los médicos.
Las investigaciones aún son limitadas y contradictorias —algunos estudios sugieren efectos neutros o incluso positivos—, pero es difícil separar el consumo de cannabis de otros factores relacionados con el estilo de vida, como el alcohol o el tabaco.
A pesar de la incertidumbre, los cardiólogos están atendiendo a pacientes más jóvenes con problemas cardíacos que no presentan otros factores de riesgo, salvo el consumo excesivo de marihuana.
Los expertos insisten en que el cannabis no es inocuo; su consumo diario puede contribuir a la tensión cardiovascular, y se necesita más orientación a medida que aumentan las pruebas.
4. Llevar tus entrenamientos al extremo
El entrenamiento de alta intensidad puede provocar el «corazón de atleta», una adaptación inofensiva en la que el músculo cardíaco se engrosa. Aunque no es peligrosa en sí misma, esta afección puede enmascarar o parecerse a enfermedades más graves, como la miocardiopatía hipertrófica, que conlleva un riesgo de paro cardíaco.
El verdadero corazón de atleta es poco frecuente y suele darse en atletas de élite de resistencia, más que en personas que acuden al gimnasio de forma ocasional.
La mayor preocupación suele provenir de los hábitos de vida relacionados con el ejercicio. Sacrificar el sueño para poder hacer ejercicio muy temprano aumenta la inflamación, un factor conocido que contribuye a las enfermedades cardiovasculares.
La pérdida crónica de sueño también aumenta el estrés, lo que conduce a niveles más altos de cortisol, presión arterial elevada y mayor grasa visceral, todos ellos factores de riesgo para problemas cardíacos.
Medir el estrés y la calidad del sueño es más difícil que controlar el colesterol o la presión arterial, ya que la tolerancia individual varía. Aun así, los expertos coinciden en que la clave está en el equilibrio: el ejercicio es beneficioso, pero esforzarse demasiado sin descansar lo suficiente puede perjudicar la salud cardíaca.
Nota original publicada el 11 de Agosto de 2025 por Julia Pugachevsky; “A cardiologist shared 4 seemingly healthy habits that can lead to heart failure, from too much protein to overdoing workouts” en BUSINESS INSIDER.



